¿Cuándo necesito un procurador de los tribunales?

Aunque para el gran público el término procurador de los tribunales se asocia al del abogado, así como sus funciones, la idea sobre las labores que realiza este profesional del derecho es muy vaga, por reglas generales, por lo que será nuestro objetivo en este artículo el arrojar algo de luz sobre los momentos en los que tendrás que recurrir a nosotros.

¿Qué es un procurador de los tribunales?

El procurador es un profesional, graduado (anteriormente licenciado) en Derecho y que ha obtenido el título de Procurador, expedido por el Ministerio de Justicia. Está especializado en el procedimiento judicial, cuya función es la de representar a los particulares y empresas que deben acudir a un Tribunal. Para estos clientes el procurador de los tribunales realiza una serie de funciones que tienen como fin agilizar el procedimiento judicial, además de sumar una garantía extra acerca del avance del caso.

Os explicamos por qué necesitáis un procurador de los tribunales

Requisitos para ser procurador

Una vez obtenido el título, el profesional ha de colegiarse donde desee actuar, ya que esta profesión se delimita por los llamados colegios profesionales, que establecen un límite territorial de actuación de los procuradores colegiados en ellos. Esto no se aplica a aquellos que actúen en representación de la Administración por razón de su cargo.

¿Qué es el Partido Judicial?

Como acabamos de decir, es la unidad territorial, integrada por municipios limítrofes entre sí (un mínimo de un municipio) y pertenecientes a una misma provincia. No todos los municipios que forman el Partido se encuentran al mismo nivel, ya que uno de ellos es nombrado “cabeza de partido”. Es aquí donde se ubicarán los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción, cuya competencia territorial englobará ese conjunto de municipios, y que estarán servidos por jueces o magistrados pertenecientes a la carrera judicial. Es de lógica que el partido judicial tendrá el nombre del municipio de mayor importancia, en términos poblacionales, de todos aquellos que lo conformen.

Además de estos Juzgados de Primera Instancia e Instrucción que acabamos de mencionar, en el resto de municipios que forman el partido judicial tendremos un juzgado de paz servido por un juez que no pertenezca a la carrera judicial, también llamado juez lego.

Por último, para poder realizar sus funciones, debe pagar la fianza que exigen los Estatutos de su Colegio y jurar ante el órgano que corresponda la obligación a acatar las leyes vigentes, cuya norma suprema es la Constitución, y el restante ordenamiento jurídico.

Funciones del procurador

Seguiremos ahora con una cuestión introducida anteriormente, ¿qué actuaciones realiza el procurador de los tribunales el procedimiento judicial? Ya hemos mencionado la fundamental, encargarse de la representación procesal de aquellos que litigan ante Juzgados y Tribunales, pero hay mas:

  • Reducen los tiempos de aquellos procesos judiciales en los que intervienen, tramitan oficios, mandamientos y exhortos por delegación del órgano judicial. Se podría decir que son aceleradores de la maquinaria judicial
  • Publican anuncios oficiales en los Boletines Oficiales, periódicos y demás publicaciones especializadas
  • Como parte de la representación de sus clientes, pagan las tasas judiciales de estos. También actúan cuando, para la admisión de un recurso, se exija un depósito
  • Presentan todos aquellos escritos que elaboren los letrados y, en la tramitación del proceso judicial, elaboran y presentan todos aquellos escritos que sean necesarios, con la intención de evitar cualquier tipo de dilación en el mismo
  • Reciben, de parte de los Juzgados, todas aquellas notificaciones que se dirijan a sus clientes, trasladándolas al Abogado que lleve el caso
  • Llevan al tanto toda la cuestión procesal, computando y recordando al letrado encargado del caso plazos y vencimientos, fechas de las vistas y demás hitos del mismo
  • Además de servir a sus clientes, tienen el deber de colaborar con los órganos jurisdiccionales, realizando personalmente las diligencias de notificación, emplazamiento y citación a la parte contraria
  • Llevan a cabo un contacto diario con los Tribunales, por lo que se les puede considerar los profesionales que mejor conocen el funcionamiento y burocracia de estos.

Todas estas funciones, con la intención de que arrojen aún mas luz a  unas competencias desconocidas por muchos, podrían englobarse en cuatro puntos, que dejarían más clara la necesidad de la figura del procurador de los tribunales:

  1. Mantienen en todo momento informados al cliente y su abogado del proceso
  2. Se responsabilizan de todos los trámites del mismo
  3. Hacer llegar al abogado tanto los documentos como las instrucciones que reciban
  4. Pagar los gastos generados a instancia del cliente

Casos de necesidad de la intervención del Procurador de los Tribunales

Como de todo lo dicho hasta aquí se puede extraer, es totalmente recomendable el contar con uno de estos profesionales en todos los procedimientos judiciales, gracias a su labor de facilitador y garantía de seguimiento del proceso.

Aún así, en algunos procesos esta figura puede no ser requerida por las partes. Entre estos destacan:

  • En el ámbito civil, en aquellos cuya cuantía esa inferior a los 2000 euros.
  • En la petición inicial de los procedimientos monitorios
  • Cuando se solicite la adopción de medidas urgentes con anterioridad al juicio, o la suspensión de vistas y actuaciones
  • En los juicios universales, cuando solo se tenga que comparecer para presentar títulos de créditos o derechos, o para concurrir a juntas
  • En materias relativas a impugnación de resoluciones, cuando se estén tratando cuestiones de asistencia jurídica gratuita

Salvo estas excepciones, la regla general indica que se debe acudir al procurador de Tribunales para la asistencia en el resto de causas. Aquí nos pararemos más, explicando su necesidad atendiendo a las distintas ramas del derecho.

Los procuradores de los tribunales son necesarios en los procesos de las distintas ramas del derecho

Procesos judiciales civiles

Salvo los tres casos que acabamos de indiciar, el procurador siempre es necesario. Aún cuando sea uno de estos, las partes pueden querer ser asistidos por estos profesionales, por lo que deberán dárselo a conocer al juzgado, para darle oportunidad a la parte contraria de hacer lo mismo. Esta medida intenta garantizar algo indispensable en una sala de justicia, la igualdad de las partes en el juicio.

Procuradores en los procesos penales

En estas causas, los Procuradores de los tribunales serán obligatorios en la fase de Juicio Oral de los procedimientos penales. La instrucción se seguirá sólo con el abogado, pero toda vez que el asunto llegue al Juzgado de lo Penal, los servicios del procurador serán requeridos.

Procesos laborales

En estos casos, la intervención del procurador siempre es voluntaria, dependiendo de la voluntad de las partes.

Ámbito contencioso-administrativo

Por último, en esta jurisdicción, dependera del órgano delante del cuál se inicie el proceso; para que el procurador de los tribunales sea obligatorio, este debe realizarse ante un órgano colegiado, en otras palabras, tribunales y órganos compuestos por más de un juez o magistrado.

 

Finalizamos aquí nuestra disertación acerca cómo la figura del procurador, desconocida en cuanto a sus funciones específicas para muchos, es imprescindible para el buen funcionamiento de un mecanismo tan complejo como es el de la justicia. No podemos finalizar sin barrer un poco para casa y dejaros claro que, para todos aquellos procesos en los que necesitéis de esta figura, contáis con Abella Procuradores para llevar el mismo de la mejor manera.

By | 2018-07-20T07:37:22+00:00 junio 14th, 2018|Noticias|0 Comments